Saludos... y bienvenida


Saludos a todos los visitantes del blog. Somos un grupo de estudiantes de filosofía de la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV).

Con el objetivo de difundir y practicar nuestra carrera decidimos crear este espacio virtual, donde en el transcurrir del tiempo se irán publicando artículos, resúmenes, comentarios [...]. Los cuales servirán para compartir perspectivas, puntos de vista y generar discusiones filosóficas.

Así que, en función de ello, todas las aportaciones posibles son bienvenidas (comentarios, escritos, sugerencias...), ya sean tanto en el blog mismo o en la siguiente direción electrónica: marquesdemontealegredeaulestia@gmail.com

Pues bien, se abre un camino para internarnos en este bosque... El bosque de la reflexión, de la investigación... de la Filosofía.

lunes, 12 de mayo de 2008

Resumen. Biografía de Francis Bacon.




Francis Bacon nació el 22 de Enero de 1560 en la Casa de York, Inglaterra. Su padre, Sir Nicolas Bacon, aparte de ser consejero de la reina Isabel también desempeñaba la labor de caballero y guardasellos real de Inglaterra. Su madre, Ana, había recibido la educación del rey Eduardo Sexto. Francis Bacon desde niño mostraba un particular talento caracterizado por una profunda comprensión. De joven fue enviado por su padre al Colegio de la Trinidad, en Cambridge en el cual adelantaba sus estudios en diversas artes y ciencias teniendo como instructor al doctor Juan Whitegift. Cuando tenía dieciséis años sintió por primera vez desagrado por la filosofía de Aristóteles opinando que sólo era adecuada para disputas y discusiones pero estéril para producir obras que diesen beneficio a la vida del hombre. Después de estudiar las artes liberales su padre lo envió a Francia a estudiar las artes del estado con la instrucción de Sir Amyas Paulet. De vuelta de viaje, Bacon se dedicó al estudio del derecho común. Escribió varios tratados sobre el tema destacando en el estudio de sus fundamentos. De esta forma fue declarado miembro extraordinario del Consejo de la reina. Por comodidad para sus estudios frecuentó la Honorable Sociedad de Gray´s Inn. Más tarde erigió un edificio comunmente conocido con el nombre de ¨la vivienda de Bacon¨ donde habitó la mayor parte de su vida.

En sus primeros años sirvió al conde de Essex como consejero libre y privado. Por su alta alcurnia tuvo frecuente acceso a la corte donde comentaba acerca de asuntos de Derecho y negocios del estado. La reina los recibía con gran satisfacción, sin embargo, jamás le otorgó ningún puesto o beneficio. Esto se debía también a los enemigos que tenía. Los grandes estadistas de entonces lo mantenían aplastado con el fin de evitar que su ingenio oscureciese la gloria de ellos. Años más tarde, después del reinado de Isabel, el rey Jaime lo ayudó con puestos de confianza alcanzando títulos como Consejero extraordinario, subfiscal de la corona, procurador general, consejero del estado, Lord guardasellos real y Lord canciller.
Al estar en edad adulta contrajo nupcias con Alicia, una hija heredera de un hacendado de Londres. No tuvieron hijos. Tiempo después, habiéndose retirado de la vida activa, Bacon se dedicó los últimos años de su vida en la reflexión y la contemplación redactando en ese tiempo la mayor parte de sus obras. Escribe pues ¨Instauratio Magna¨ obra que para él era la más importante donde establece una noción proyectada y establecida como fruto de muchos años de labor y viaje.

Bacon es descrito como un tipo amable, de aquellos que les gustaba dialogar pero no tomar la conversación para sí. Le agradaba halagar y atraer al que hablaba sin despreciar las observaciones de los demás. También mostraba un perfil religioso, comentaba ¨Un poco de filosofía perdispone a los hombres a olvidar a Dios, porque les hace atribuir demasiadas cosas a las causas segundas; pero lo profundo de la filosofía trae nuevamente al hombre hacia Dios.¨ Por otro lado, su fama resultó ser mayor en países del extranjero. Fue reclamado desde Italia por reconocidas personalidades intelectuales.

Francis Bacon falleció el nueve de abril del año 1626 en la casa del conde de Arundel, en Highgate, cerca de Londres. Fue sepultado en la iglesia de San Miguel, en San Albano, lugar que había designado para su entierro en su última voluntad y testamento.
Héctor Chocano Delgado.

Resumen de: "Apología a Raymundo Sabunde"

MICHEL DE MONTAIGNE
Francia ( 1533-1592 )



Escritor francés que introdujo por primera vez el ensayo como forma literaria. Sus ensayos, que abarcan un amplio abanico de temas, se caracterizan por un estilo discursivo, un tono coloquial y el uso de numerosas citas de autores clásicos. Montaigne nació el 28 de febrero de 1533, en el Château de Montaigne (cerca de Libourne). Su familia gozaba de una buena posición y Montaigne estudió en Guyenne. Posteriormente cursó estudios de leyes probablemente en Toulouse. Su primera empresa literaria fue una traducción, publicada en 1569, de la Theologia Naturalis, obra del teólogo español Raimundo de Sabunde.


En 1571 Montaigne heredó las propiedades de la familia, entre las que figuraba el Château de Montaigne. Allí pasó el resto de su vida, entregado a las actividades propias de un hacendado, estudiando a sus autores clásicos favoritos y escribiendo los ensayos que constituyen su gran colección de ensayos. Los dos primeros tomos de esta obra vieron la luz en 1580. Posteriormente Montaigne viajó a Alemania, Italia y Suiza. A su regreso fue alcalde de Burdeos (1581-1585).


Escribió un tercer tomo de ensayos que se incluyó en la quinta edición de sus ensayos en 1588. Los últimos años de su vida los pasó recluido en su propiedad, con la excepción de algún viaje ocasional a París y Ruán. La única obra que escribió además de sus Ensayos es un relato de sus viajes publicado en 1774. Como pensador, Montaigne destaca por su análisis de las instituciones, opiniones y costumbres, así como por su oposición a cualquier forma de dogmatismo carente de una base racional. Montaigne observaba la vida con escepticismo filosófico y puso de relieve las contradicciones e incoherencias inherentes a la naturaleza y la conducta humana. Sin embargo, su moral tendía básicamente hacia el epicureísmo, revelando las actitudes propias de un humanista que rechazaba la esclavitud de las pasiones y los deseos. El más extenso de sus ensayos, Apología de Raimundo de Sabunde, es un estudio de la capacidad racional y las aspiraciones religiosas del ser humano. En algunos momentos su visión del mundo es conservadora. En literatura y filosofía admiraba a los clásicos y en política defendía la monarquía como forma de gobierno más adecuada para garantizar la paz y el orden. En educación se interesó por la formación del aristócrata y sostuvo la necesidad de enseñar a los alumnos el arte de vivir, y el desarrollo de la capacidad de observación y conversación donde la lectura.


Apología a Raymundo Sabunde

En esta obra Montaigne pretende defender las tesis de Sabunde Pero en realidad las termina por criticar. Raymundo sabunde era un teólogo Catalán siendo autor de la “Teología Natural“ que Montaigne , por petición de su padre había traducido al francés en 1568. Considerando la preeminencia del hombre por medio de su razón y las jerarquías de las criaturas Sabunde pretendía demostrar en esta obra que Dios puede ser conocido, sin ayuda de la fe. Por lo cual era muy criticado por todos lados especialmente por los cristianos, que lo acusaban de querer fundar la fe en la razón.

Montaigne leyendo y releyendo la obra de Sabunde empieza a cuestionarla pues declara que la razón humana es limitada e incapaz de acceder al conocimiento de las esencias. Y criticar a sabunde quien había argumentado que los animales son criaturas inferiores. Montaigne añade que los animales superan a menudo al hombre en habilidades e ingenio.

Citando Montaigne:

Si en justicia debe de otorgarse a cada uno lo que es debido, diremos que los animales sirven, aman y defienden a sus bienhechores, al persiguen y ultrajan a los extraños y a los que le ofenden, al practicar una justicia bastante semejante a la nuestra, viéndose también que proceden con igualdad equitativa en el cuidado de sus crías. Respecto a la amistad, los animales la practican, sin ningún género de duda, más constante y más vivamente que los hombres. Algunos ejemplos

v. Hircano, el perro del rey Lisímaco, no quiso abandonar el lecho de su amo cuando éste murió, ni tampoco comer ni beber, y el día que quemaron su cuerpo se arrojó al fuego y se abrasó.

v. Parecida acción ejecutó también el perro de un individuo llamado Pirro, que no quiso moverse del lecho de su amo desde el instante en que murió; y cuando se llevaron el cadáver, se dejó conducir por él, lanzándose también en la hoguera donde el cuerpo de su amo fue incinerado. Nacen a veces en el hombre ciertas inclinaciones al afecto sin que la reflexión intervenga para nada. Las causas derivan de otra fortuita a la que algunas personas llaman simpatía; los animales son tan capaces como los hombres de tenerlas; teniendo cariño reciproco.

v. Hay pueblos en que las mujeres son regalo de varios hombres y otros en que cada individuo tiene la suya; esto mismo ocurre con los animales, quienes guardan una fidelidad marital superior a la de los humanos. En cuanto a la unión que mantienen entre sí para socorrerse y auxiliarse, se ven bueyes, cerdos y otras especies en que el grito del ofendido toda la familia acude en su ayuda y se une con el fin de defenderlo. Así cuan do el escarro traga el anzuelo del pescador, sus compañeros se reúnen en gran numero a su alrededor y roen y parten la caña; cuando alguno cae en la red, los otros le presenta la cola por fuera; el prisionero la estrecha cuanto puede y así le arrastran hacia fuera a dentelladas hasta que consiguen librarlo.

v . Cuentan que la ballena nunca va sola, sino que la precede un pececillo semejante al gobio de mar, al que suele llamársele guía; la ballena permite que la guíen en línea recta o en redondo con la misma facilidad con que el timón hace girar al navío. En recompensa de tal servicio, el cetáceo no produce ningún daño al pececillo, que duerme en su boca.

v. Plutarco cuenta de haber visto algo semejante en la isla de Antìcira. Parecida relación existe entre pajarillo llamado reyezuelo y el cocodrilo; el primero sirve al segundo de centinela, y cuando su enemigo, el icneumòn , se acerca para combatirle, el pajarillo, temiendo que le sorprenda dormido, le despierta con su canto y con el pico para advertirle del peligro que le acecha; vive de los restos de las comidas del cocodrilo, que le da asilo familiarmente en su boca, y le permite picotear en sus mandíbulas y en sus dientes para que recoja los pedacitos de carne restantes, cuando el cocodrilo trata de cerrar la boca, el pajarillo lo advierte porque lo va cerrando poco a poco para no causarle daño.


Ø. No son pues la razón, la reflexión ni el alma lo que nos hace superiores a los animales, es, por el contrario, nuestra bella disposición orgánica, nuestra inteligencia, nuestra prudencia y todo el resto de nuestras cualidades.
Ø. La naturaleza atiende universalmente por igual a todas sus criaturas y ninguna hay a quien no haya provisto suficientemente de todos lo recursos necesarios para su conservación, pues las egocéntricas pretensiones de los hombres hacen creer que la naturaleza esta a nuestro servicio creando jerarquizaciòn donde el hombre destruye sin medida. Sin considerar que nosotros somos el único animal abandonado sobre la tierra desnuda, no teniendo nada con que cubrirse , sino los despojos de otros seres, y de que a todas las demás especies la naturaleza las revistió de conchas , corteza, pelo, lana, cuero, borra, pluma, escamas o seda, según sus necesidades de cada una, o las armó de garras, dientes y cuernos para defenderse , nadar correr, volar y cantar, mientras que el hombre no sabe ni hablar, ni comer sin aprendizaje previo, porque solo sabe llorar:

Ø. A demás el hombre es el único animal cuyos defectos ofenden a sus semejantes . y el único que se oculta de sus semejantes cuando practica sus actos sexuales.

Ø. Montaigne a definido la naturaleza humana, con su grandeza y sus debilidades, con su sus temores y sus ilusiones. Donde cada hombre lleva en sí la forma entera de la humana condición; donde deberá afrontar solo las vicisitudes de la vida, sin certezas, teniendo por respaldo su razón débil y unos sentidos engañosos.

Ø. El subjetivismo y humanismo renacentista del siglo XVI, unidos a un escepticismo que, aunque procedente, del escepticismo antiguo, tiene por origen una muy diferente experiencia. La experiencia de Montaigne se da sobre todo en el descubrimiento de la insignificancia del hombre que, al estimarse equivocadamente superior al resto, olvida los vínculos que lo unen a la Naturaleza. El vivir conforme a la Naturaleza, que toma de los estoicos y de los epicúreos, pero que siente una necesidad individual y no sólo como una verdad doctrinal, de un modo constante dentro de ese pesimismo que no es, en el fondo, sino una preparación para conseguir, mediante la eliminación de toda actitud presuntuosa, la tranquilidad de ánimo y la prudencia en todas las cosas. Vida conforme a la Naturaleza, eliminación de la inquietud producida por la ambición y el egoísmo, consideración de todas las cosas como transitorias, discreción en la ciencia y en el comportamiento humano, cumplimiento de las leyes y usos vigentes para evitar los mayores males que produce la rebelión contra ellos, todas esas normas no tienen otro sentido que el de contribuir a la felicidad individual, que es la única felicidad efectiva y concreta frente a las pretendidas grandezas y a las engañosas abstracciones.

Ø. Montaigne leyendo a sexto empírico, atraviesa una verdadera crisis escéptica, donde los herederos de Pirròn de Elis negaban la posibilidad para el hombre de alcanzar una verdad cualquiera. Así no pudiendo afirmar siquiera “yo no sé nada” porque esto ya es afirmar.


Sexto Empírico se contentaba con la cuestión ¿Qué sé yo?, que es menos presuntuosa, y es esta última la Montaigne tomará.

También podría decirse que Montaigne presupone el concepto existenciales. Al declarar que todo hombre lleva en sí el peso de la humana condición, el hombre no es, sino que se hace, al igual que sastre, pero éste en pleno siglo XVI habla de proyectarnos hacia el futuro para realizarnos a nosotros y ser,“ seres en proyectos".


Michel de Montaigne (1984). "Apología a Raymundo Sabunde". Sarpe, Madrid.
LIDIA BARRIAL RAMOS.

RESUMEN: ''LA FRASE DE NIETZSHE''DIOS HA MUERTO''

El presente comentario trata de apuntar a una dirección desde la cual tal vez pueda plantearse un día la cuestión sobre la esencia del nihilismo. El comentario nació de un pensamiento que empieza una vez cobrada la claridad sobre la postura fundamental de Nietzsche en la historia de la metafísica occidental.
-
-
En lo que viene a continuación, se entiende generalmente por metafísica la verdad de lo existente como tal, no la doctrina de un pensador.
-
-
Nietzsche interpreta metafísicamente la marcha de la historia occidental: como nacimiento y desenvolvimiento del nihilismo, la reflexión total de la metafísica de Nietzsche se convierte en meditación sobre la situación y ubicación del hombre actual, cuyo destino respecto de su verdad es poco conocido aún.
-
-
Nihilismo es el nombre de un movimiento histórico descubierto por Nietzsche y que ya dominó en los siglos precedentes, pero que fue determinadamente para el siglo actual. Nietzsche lo resume en la frase: “Dios ha muerto”
-
-
Cabría suponer que la frase “Dios ha muerto” responde a una opinión que ideó y en consecuencia es sólo una postura personal por lo tanto fácilmente refutable, ya que en todas partes hay muchos hombres que van a los templos y resisten las aflicciones sostenidos por una confianza en Dios de inspiración cristiana, pero no debemos tomar opiniones prematuras antes de entender bien lo que Nietzsche quiere decir con su frase “Dios ha muerto”.
-
-
La frase “Dios ha muerto” significa: el mundo suprasensible carece de fuerza operante. No dispensa vida. La metafísica, es decir, la filosofía Occidental entendida como platonismo, se acabó. Nietzsche entiende su propia filosofía como movimiento contrario a la Metafísica, es decir, contra el Platonismo.
-
-
Si Dios como fundamento suprasensible y como fin de todo lo real esta muerto, si el mundo suprasensible de las ideas ha perdido su fuerza obligatoria y sobre todo despertadora y constructiva, ya no queda nada a lo que el hombre deba abstenerse y por lo cual pueda guiarse. De ahí que en “El Frenético” se de la cuestión: “¿no vagamos como si fuera por una nada infinita?’’ La frase “dios ha muerto” contiene la comprobación de que esa nada se ensancha. ‘Nada’ significa en este caso ausencia de un mundo suprasensible, obligatorio.
-
-
El nihilismo -pensando en su esencia- es más bien el movimiento fundamental de la historia de Occidente. Cala tan hondo que su desenvolvimiento ya sólo puede tener como consecuencia cataclismos mundiales. El nihilismo es el movimiento histórico universal de los pueblos de la tierra lanzados al ámbito de poder de la Edad Moderna.
-
-
Mientras nos limitemos a concebir la frase ‘Dios a muerto’ como fórmula de la incredulidad, nos moveremos en un terreno de opinión teológico – apologético y renunciaremos a lo que le importa a Nietzsche: a la reflexión en que medita sobre lo que ha sucedido ya con la verdad del mundo suprasensible y sus relaciones con la esencia del hombre.
-
-
Por consiguiente, el nihilismo en el sentido de Nietzsche no coincide con el estado representado de modo puramente negativo de que ya no puede creerse en el Dios cristiano de la revelación bíblica, pero Nietzsche no entiende por cristianismo la vida cristiana que existió en una ocasión poco antes de la redacción de los evangelios y la propaganda misionera de San Pablo. Para Nietzsche, el Cristianismo es todo el fenómeno histórico, político, mundanal de la iglesia y sus afanes de poder dentro de la configuración de la mentalidad occidental y de su cultura moderna.
-
-
Ahora bien, si desaparece la fe sincera en Dios, determinada por la Iglesia, no por eso se deshace la estructura fundamental en virtud de la cual una determinación de objetivo que alcance a lo suprasensible, domina la vida sensible terrena.
-
-
En lugar de la desaparecida autoridad de Dios y del magisterio de la iglesia aparece la autoridad de la conciencia, se impone la autoridad de la razón. Contra ésta se subleva el instinto social. La huida del mundo a lo suprasensible es reemplazada por el progreso histórico. El cultivo del culto de la religión es suplantado por el entusiasmo por la creación de una cultura o por la propagación de una civilización. Lo creador, otrora propio del Dios bíblico, se convierte en distintivo del hacer humano. Este crear acabó por pasar a los negocios.
-
-
Para Nietzsche ¿qué significa nihilismo? “que los valores supremos se subviertan” ahora bien los valores supremos se devalúan ya por el hecho de haberse impuesto la idea de que el mundo ideal no es realizable dentro del real ni lo será nunca.
-
-
Nietzsche reconoce que con la devaluación de los que hasta ahora habrían sido valores supremos (los verdadero, lo bueno y lo bello) , el mundo sigue siendo el mundo mismo y que ante todo el mundo que se ha quedado sin valores tiene que proceder inevitablemente a una posición de valores.
-
-
Dios en el sentido cristiano de la palabra ha desaparecido dejando su lugar en el mundo suprasensible. El ámbito vació de lo suprasensible y del mundo ideal invita a que se le ocupe de nuevo y sustituir con otro al dios desaparecido. De aquí surge el Nihilismo incompleto.
-
-
Podemos formular la idea de Nietzsche sobre Nihilismo incompleto con mayor claridad diciendo que este aunque sustituye los anteriores valores con otros, los pone siempre en el antiguo lugar que como dominio ideal de lo suprasensible se mantiene libre por así decir, mas el Nihilismo completo tiene que anular aun el lugar mismo de los valores en otra parte y subvertirlos. Pero para comprender el concepto Nietzscheano del Nihilismo hay que saber que entiende Nietzsche por valor.
-
-
Para Nietzsche: “el punto de vista del valor es el punto de vista de las condiciones de conservación y aumento respecto a estructuras complejas de duración relativa de la vida dentro del devenir.
-
-
El “devenir” para Nietzsche es la “voluntad del poder. De esta suerte la voluntad de poder es la nota fundamental de la vida. Dentro del devenir, la vida, se configura en los centros que en cada momento tenga la voluntad de poder. Por consiguiente esos centros son estructuras de dominación. Como tales entiende Nietzsche el Arte, el Estado la Religión, la Ciencia la Sociedad. “valor es esencialmente el punto de vista del aumento o disminución de esos centros dominadores”.
-
-
El concepto Nietzscheano de Nihilismo y la frase ¨Dios ha muerto¨ solo pueden pensarse suficientemente a base de la esencia de la voluntad de poder.
-
-
La voluntad de poder está en todo ser vivo, incluso en un sirviente hay voluntad de ser dueño. La voluntad no es desear, ni menos aspirar a algo, si no que querer es en sí el ordenar. Este consiste en que el que ordena es dueño porque dispone deliberadamente de las posibilidades de su actuación. Lo que se ordena en la orden, es la realización de esa disposición. En el orden el que ordena obedece a ese disponer y a ese poder disponer; se obedece pues a si mismo. Ordenar es superarse a si mismo y mas difícil que obedecer en palabras de Nietzsche; más fuerte significa es este caso más poder.
-
-
La voluntad de poder – al poner como valor necesario la conservación, esto es, la seguridad de la persistencia de sí misma- justifica al mismo tiempo la necesidad de seguridad en todo lo existente, que en calidad esencialmente de representador, es siempre también, la seguridad del tener por verdadero en la certidumbre.
-
-
El pensar según valores se funda en la metafísica de la voluntad de poder, por lo tanto la interpretación Nietzscheana del nihilismo como proceso de devaluación de los valores supremos y subversión de todos los valores se funda en la metafísica de la voluntad de poder; por lo tanto la interpretación Nietzscheana del Nihilismo como proceso de devaluación de los valores y de subversión de estos es metafísica y en el sentido de la metafísica de la voluntad de poder. Pero Nietzsche ya no se limita a entender el Nihilismo de modo negativo si no de modo positivo, como superación del Nihilismo.
-
-
Por lo tanto en el Nihilismo seria en su esencia una historia que sucede en el ser mismo.
-
-
En consecuencia, la metafísica no seria mera demora de una pregunta sobre el ser. La Metafísica, como historia de la verdad de lo existente, resultaría del destino del ser mismo. La Metafísica seria en su esencia el secreto impensado a título de retenido del ser mismo.
-
-
-
HEIDEGGER, Martín; Ser y Tiempo. México : Fondo de Cultura Económica 1986 pp.174-221 . Traducción de José Gaos
-
-
-
Sandra Rios

viernes, 9 de mayo de 2008

Estructura de las Revoluciones científicas. Capítulo 2: El camino hacia la ciencia normal.


En este segundo capítulo Kuhn expone aquellas nociones que ha de manejar en su perspectiva de la historia de la ciencia y su dinámica. Es decir, el autor decide establecer (al estilo más creador e intelectual) algunos conceptos innovadores para una correcta lectura del desenvolvimiento de la ciencia a través del tiempo. Pues bien, estos conceptos son los siguientes:

Ciencia Normal.-Investigaciones basadas en realizaciones científicas pasadas, aceptadas por cierta comunidad científica. Es decir, el quehacer científico respaldado por un paradigma.

Paradigma.- Aquella base sobre la cual actúa la ciencia normal. Los cuales cambian debido a una revolución. El autor expone los siguientes ejemplos:

En Astronomía: Ptolemaica - Copernicana
En Dinámica: Aristotélica - Newtoneana
En Optica : Corpuscular - Ondas
´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´´
Modelos, marcos que tuvieron vigencia.

Revolución.- Transición de un paradigma a otro. Es el triunfo de un nuevo paradigma sobre el antiguo. Síntoma de desarrolo de una ciencia madura.

Tras haber planteado estas nociones el autor señala que las revoluciones son los patrones de desarrollo de una ¨ciencia madura¨. Para graficar esto utilizó el desarrollo de la óptica. Kuhn empieza señalando que el paradigma en vigencia es el de los Fotones relacionados con Planck y Einstein. Pero antes de este paradigma existía otro perteneciente a los comienzos del siglo XIX el cual es conocido como el paradigma ondular relacionado con Young y Fresnel. A su vez, este paradigma también tuvo su sucesor. Este sucesor viene a ser nada menos que el paradigma corpuscular relacionado con Newton. Ahora bien, tal vez la pregunta que puede surgir es ¿Y antes de Newton? Y aquí es donde se da el contraste que hace distinguir entre lo que es un paradigma y una postura; un estado científico y precientífico. Kuhn señala que antes de Newton no existió un paradigma que sirva como base para un desarrollo científico. Considero pertinente citar textualmente al autor: ¨No hubo ningún periodo, desde la antigüedad más remota hasta fines del siglo XVII, en que existiera una opinión única generalmente aceptada sobre la naturaleza de la luz. En lugar de ello, había numerosas escuelas y subescuelas competidoras, la mayoría de las cuales aceptaban una u otra variante de la teoría epicúrea, aristotélica o platónica (Página 36, Estructura de las revoluciones científicas).¨ La cita demuestra que antes Newton -por lo menos en el caso de la óptica- no se dio un quehacer científico puesto que no había un consenso. Es decir no existía un planteamiento generalmente aceptado por la comunidad sino que diferentes posturas ¨flotaban¨ unas al lado de las otras. Los ¨hallazgos¨ o realizaciones hechas por estos antiguos científicos no originaban una base sobre la cual podía desarrollarse una investigación. Esto les obligaba a crear su propio campo y dar prioridad a los fenómenos que favorezcan a sus respectivas teorías.

Con el fin de esclarecer en cierto grado pueden observar el cuadro que aparece en la parte superior.

Según parece la idea de consenso es una pieza crucial para comprender la propuesta del autor. Es decir, el consenso de las comunidades científicas es lo que caracteriza a la ciencia madura y es también la intersección entre las nociones de Ciencia Normal, Paradigma y Revolución.

Es muy probable que al terminar de leer esta explicación aun queden cabos sueltos acerca del planteamiento Kuhneano. Pues es propicio recordar que este capítulo sólo se encarga de exponer ciertas nociones que serán usadas por el autor en páginas posteriores. A lo largo de toda la obra se van esclareciendo cada vez más los conceptos llegando a distinguirse mejor el planteamiento expuesto.

Héctor Chocano Delgado.

martes, 6 de mayo de 2008

CONCEPCIONES PRIMERAS DEL UNIVERSO Y SUS CONSECUENCIAS

¿De donde procede todo?, ¿Cómo se ha formado todo?, ¿A dónde retorna todo?...

Son las cuestiones e interrogantes que se han planteado desde la antigüedad y aún se siguen planteando en la actualidad. Ante ello, desde la antigüedad, se han intentado dar una diversidad de respuestas, algunas contrapuestas, otras contradictorias, unas más verosímiles que otras, otras con sentido, otras sin sentido…

Algunos al responder ¿De dónde procede todo?, se respondieron que para todos las cosas tiene que haber algún principio, algo de donde surjan o partan las demás cosas existentes en el universo, o por decirlo así, la sustancia primordial o primera de donde se originen las demás cosas (orgánicas o inorgánicas, vivas o inertes…).

Y así, unos se respondieron que era el agua, lo indeterminado, el fuego, el aire, el átomo…, de algún ente sobrenatural, increado, indestructible e inmortal y de sus diversas variantes; y que ello, es el eje del universo, gobierna todo y es de donde surgió todo lo demás... la materia, la idea…

Estas respuestas o posibles respuestas, o el modo de explicar aquellas interrogantes; influyó de determinada manera en el modo de concebir y percibir el mundo; y en base a ello, de alguna u otra manera en el modo de pensar, sentir, percibir las cosas, actuar…, de las demás personas. Y de ello, ante estas cuestiones e interrogantes, se podría decir, que no han sido respondidas de manera satisfactoria; y si han sido respondidas, aquellas respuestas no han sido tan contundentes y convincentes que no han logrado influir de manera específica en las personas. O si han sido convincentes y contundentes, de alguna u otra forma no han podido llegar a todos o a la gran mayoría de personas de manera adecuada, todo ello por diversos motivos, por determinados intereses o fines, para el servicio de alguien o de algunos.... Por ello la diversidad de concepciones del mundo y del ser humano (reales o irreales, comprobables o incomprobables, racionales o irracionales, lógicos o ilógicos…).

Y ello aún se puede apreciar en la actualidad, en las diversas explicaciones de las cosas y fenómenos que se le dan a la naturaleza, de los hechos o sucesos inexplicables, de los diversos desastres que suceden y sucedieron, de las creencias tanto antiguas como actuales, de la moral, costumbres, acciones...

Pero en sí, ante ello, sale a relucir una pregunta: ¿Quiénes tienes razón?, así de manera general y más simple, por así decirlo, ¿La explicación y concepción materialistas o idealistas del mundo y de las cosas? Ese ha sido el gran problema cardinal de toda la filosofía, especialmente de la moderna, el problema de la relación del ser y del pensar (Engels, en C. Marx y F. Engels, Progreso, 1952). Y aún como se puede apreciar en la actualidad de cierta manera lo sigue siendo.

Y en base a ello, una ves planteada así la cuestión, es imposible el vacilar. Y desde mi punto de vista, modo de pensar y concepción del mundo, diría que los idealistas se engañan ya que los hechos están antes que las ideas; como dijo Proudhon y parafraseándolo, el ideal y las ideas, no son mas que una flor de las cuales son raíces las condiciones materiales de existencia (Bakunin, Jucar, 1979). Y por ello la humanidad misma es la manifestación y negación de la animalidad, o como se diría, es la negación reflexiva y progresiva de la animalidad misma (Ibid).

Por ello es importante y necesario el asumir una posición ante esta cuestión. Ya que desde los inicios, los primeros hombres –nuestros antepasados–, completamente ignorantes, no tenían conocimiento del mundo ni de ellos mismos; atribuían a cualquier suceso o fenómeno que les sorprendía como algo sobrenatural, creándose así, seres más poderosos y perfectos que los hombres mismos. Hasta llegando algunos a especificar, en el transcurso del desarrollo evolutivo del ser humano, que ese ser perfecto y puro tiene una vida independiente del cuerpo y que no necesita de ello para poder existir. Llegándose a plantear que el mundo fue creado por ese ser sobrenatural, o para simplificar ello, por Dios.

Y de ello, los que adoptaban una explicación no científica y admitían la creación del mundo por Dios, es decir afirmaban que el espíritu había creado la materia, formaban en el campo de idealismo. Y los otros que trataban de dar una explicación científica del mundo y pensaban que la naturaleza, la materia, era el elemento principal, pertenecían al campo materialista (Politzer, Fondo de Cultura Popular, 1973). O por decirlo así, que los que afirmaban el carácter primario del espíritu frente a la naturaleza, y por tanto admitían, en última instancia, una creación del mundo bajo una u otra forma, formaban en el campo del idealismo. Los otros, los que repuntaban la naturaleza como lo primario, figuran en al campo de las diversas escuelas materialistas (Engels, en C. Marx y F. Engels, Progreso 1952).*

Y la travesía de probar la existencia de Dios o de algún ser superior o sobrenatural, ha sido una tarea a la que muchos hombres se han dedicado durante largo tiempo (años, décadas, siglos, milenios…), buscando a ese fantasma inexistente. Parafraseando a Stirner: torturándose en la empresa imposible y atroz, de convertir el fantasma en un no-fantasma, lo no real en real, el espíritu en una cosa corporal. Tras el mundo existente buscaron la cosa en sí, el ser, la esencia. Tras la cosa buscaron fantasmagorías (Stirner, Sexto Piso, 2004).

Llegándose a establecer a esa nada o fantasma como algo real, de la imaginería o pensamiento a lo concreto y real, presentándolo como una persona, como una sustancia perfecta y absoluta. Subyugándose así, poco a poco ante su propia creación, ya que no fue Dios quien creó al hombre a su imagen si semejanza; sino que Dios fue creado por el hombre a su imagen y semejanza.

Pero lamentablemente en el transcurso de la historia la idea primera fue la que prevaleció (primero Dios, luego la materia y por ende el ser humano), manteniendo al ser humano en un estado de letargo casi total, en la ignorancia, oscuridad, por así decirlo. No permitiéndonos desarrollarnos plenamente como seres humanos. Ya que si Dios es, es necesariamente el señor eterno, supremo y absoluto (sería el amo), y si existe un amo semejante, el hombre es el esclavo. Ahora bien, si el hombre es un esclavo, ni la justicia, ni la igualdad, ni libertad… son posibles para él (Bakunin, Jucar, 1979).

Nada se podría tener y conseguir, ya que siempre estaríamos dependiendo de él y estando a su servicio, de la cual solo seriamos unas simples ovejas, cuidados por el pastor. Donde no desarrollaríamos a cabalidad nuestras potencialidades y capacidades a plenitud, para así, llegar a ser seres humanos o personalidades como tal.

…en consecuencia, si Dios existiera, solo podría favorecer a la libertad humana de un modo: dejando de existir (Ibid).

Por ello es necesario, instruir a la persona y hacerle ver la realidad tal cual es, que salga de ese estado de servidumbre y que deje de lado todas esas concepciones fabulescas y míticas (como las que te profesan las diversas religiones en general, en base a la Biblia o algún libro sagrado, fabulesco y maravilloso, donde en función a ello se intenta explicar y dar fundamento a todo…), y empiece a emanciparse. Ya que dejó desde hace mucho tiempo su animalidad constituyéndose como un ser humano (hombre), comenzando su historia y desenvolvimiento como tal en base a la transformación de la realidad (trabajo) y a la ves transformándose así mismo, con la ciencia, el pensamiento, el lenguaje, desarrollo fisiológico, determinada actividad… Negar su desarrollo histórico implica condenarlo a la servidumbre, negar todo el proceso evolutivo que va de lo más simple al complejo y negar el proceso de desarrollo natural. Manteniendo así a las personas en la más completa ignorancia, apoyados por todos los gobiernos que consideren ello, como una de las condiciones esenciales de su propia potencia y mantenimiento. Favoreciendo a unos cuantos en perjuicio de la gran mayoría, como se puede apreciar en la actualidad. Donde unos pocos tienen mucho y muchos tienen poco. Dándonos falsas esperanzas y manteniéndonos en un estado de pasividad casi total, a través de diversos medios, entre ellos el de comunicación (televisión, radio, periódicos, Internet…) y como se puede apreciar lo han conseguido en gran medida, aceptándose ello muy a menudo sin crítica, sin decir y hacer algo a cambio. Notándose claramente en nuestro modo de pensar, actuar, de decir las cosas, de vestirnos, de consumir… llegado un momento en que ya no pensamos por nosotros mismos, sino que otros son los que piensan por nosotros, deciden que haremos, seremos y consumiremos. Vendiéndonos todo un mundo de fantasía y perfección, como si nada ocurriera en el mundo, donde te dicen que cada vez hay más desarrollo, progreso tanto económicos, tecnológicos, informáticos… pero al servicio de quién o de quiénes está ello, o a quiénes favorece más, qué potencia o estado se beneficia de todo ello, qué transnacional es la que obtiene el mayor provecho de ello…

Pero que hay con del desarrollo humano o personal, ¿El ser humano está avanzando, logrando una mejor calidad o condición de vida?, ¿Qué es lo que le impide lograr desarrollarse como persona o personalidad?, ¿Cómo puede o que debe de hacer para salir de la situación en la que se encuentra?...

Ante estas cuestiones y las que se derivan de ello solo diría, que debemos romper con toda las creencias irracionales, que imperan en la sociedad y en el mundo, con las creencia míticas de la existencia de un ser superior o todopoderoso, dador de vida y perfecto, que creo todo de la nada, por lo cual tenemos que hacer y obedecer lo que él nos diga…, ya que si no se da ello, así como mencione líneas atrás, el será el amo y nosotros – los hombres – los esclavos, incapaces de de hallar por nosotros mismos la justicia, la verdad; teniendo que recurrir para llegar a ellas, solo y nada más, que mediante la divina revelación.

Por ello se tiene que acabar y/o detener de alguna manera el avance de ellas (de tales creencias), ya que cada ves se fortalecen más y van recuperando el terreno perdido durante varios años, adornadas con frases o algún sustento científico, para hacernos creer su falsedad y mantenernos en la situación actual en la que estamos, para su beneficio o de unos cuantos, manteniéndonos inactivos y pasivos ante todo lo que sucede. Donde esas creencias o ideas (ser supremo, perfecto, infinito…), en especial los de la religión en general, por excelencia, exponen y manifiestan a plenitud de que el empobrecimiento, el sometimiento, el aniquilamiento de la humanidad es en beneficio de la divinidad, donde todos los hombres le debamos obediencia ilimitada, porque contra la razón divina no hay razón humana y contra le justicia de Dios no hay justicia terrestre que se mantenga, por ello le debemos obediencia, respeto, fe…

Ante todo ello solo decir: que la idea de Dios implica abdicación de la razón humana y de la justicia humana; negación más decisiva de la libertad humana y ello lleva necesariamente a la esclavitud de los hombres, tanto en la teoría como en la práctica (Ibid).

Por ello parafraseando la frase de Voltaire: Si Dios no existiese habría que inventarlo (Ibid); diría algo similar a lo que dijo Bakunin en su libro Dios y el Estado: Si Dios existiese, habría que hacerlo desaparecer y/o exterminarlo.


* Aquí no se ahondará
profundamente la cuestión, solo quedará como mención, ya que no es la finalidad de este texto, para más información leer los textos mencionados y señalados.

Referencias bibliográficas

- Mijail Bakunin (1979). “Dios y el Estado”. Jucar, Barcelona.
- Mijail Bakunin (1984). “Estatismo y Anarquía”. Orbis, Barcelona.
- Mijail Bakunin (2008). “Federalismo
, Socialismo y Antiteologismo”. Propaganda y Agitación, Lima.
- Mijail Bakunin (1978). “Escritos de filosofía política”. Compilación: C. P. Maximoff. Alianza Editorial, Madrid.
- Julian Marias (2007). “Historia de la filosofía”. Revista de Occidente, Madrid.
- C. Marx y F. Engels (1952). “Obras escogidas”. Progreso, Moscú.
- Georges Politzer (1973). “Principios fundamentales y principios elementales de la Filosofía”. Fondo de Cultura Popular, Lima.
- Ed. Progreso (1978). “Historia de la filosofía”. Progreso,Moscú.
- Max Stirner (2004). “El único y su propiedad”. Sexto Piso, México.

NEKROMANTE